PLATINO
Parece plata pero no lo es. Los europeos lo conocieron hasta el siglo XVIII. En América precolombina ya era considerado un tesoro. Hoy es un considerado un metal codiciado para usarse en la joyería y en la industria. Todo esto lo hace extremadamente codiciado, pero ni los ladrones de joyas osan tocarlo ¿Por qué?
Cuando los amantes de lo ajeno buscan joyas, buscan más el oro o la plata, pero el platino aun cuando es más valioso no es parte del botín. Los ladrones acostumbran desmontar las alhajas y joyas para poder venderlas fundiendo los metales preciosos para evitar a la policía. Sin embargo cuando se trata de platino ningún fundidor accedería a fundirlo si el cliente no comprueba su procedencia. Hay un control estricto sobre este noble metal.
El platino tiene un mayor uso en la industria química y eléctrica. Debido a su inercia química(poca reactividad) el platino es utilizado como catalizador en innumerables reacciones de gran importancia económica. ¿Qué sería de la producción de amoniaco sin este metal?. El platino en forma esponjosa se utiliza para producir los principales ácidos inorgánicos; nítrico y sulfúrico, el metal blanco se emplea en la fabricación de discos duros y cables de fibra óptica y su utilización se extiende hasta dispositivos de temperatura infrarrojos.
El platino tiene una propiedad muy importante; absorbe y retiene gases. Un centímetro cúbico de platino es capaz de absorber hasta cien centímetros cúbicos de hidrógeno. Esto es aprovechado por ejemplo en los convertidores catalíticos de los escapes de los automóviles para atrapar al dañino plomo.
La mayor mina de platino del mundo se ubica en Merensky Riff. Sudáfrica en donde se trabaja a 3000 m bajo tierra.
Desde que se conoce el platino se han extraído más de 2000 toneladas. Un dato curioso es que 85 toneladas ocuparían la superficie de una mesa, esto se debe a que tiene una gran densidad 21.5 g/cm3. (el mercurio tiene 13.6). Si construyéramos un cubo con las 85 toneladas, este tendría no más de metro y medio de lado.
